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el jardín
Pasear por los jardines de Biniarroca es como adentrarse
en una pintura impresionista. Inspirado en los jardines de la Riviera
italiana, disfrutará, como amante de la más pura naturaleza,
del reflejo de toques indígenas y exóticos de todo
el mundo, plasmados en su intensa y diversa flora. En la conjunción
de tiempo y piedra encontrará el corazón más
puro de Menorca, adornado con pétalos de rosa, tamariscos
y almendros. Las piscinas, de reflejos turquesas, son el lugar perfecto
para relajarse saboreando una copa de vino en el Bar Renoir, por
la mañana o por la tarde. Biniarroca es el secreto perfecto
que nunca querrá compartir.

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